Madryn

Hector Gonzalez: «los grandes perjudicados somos nosotros mismos, los chubutenses, el pueblo»

En medio de toda esta crisis lo que debería resultar de interés común y prioritario es intentar frenar el deterioro general, dado que implica graves problemas para una comunidad que sufre y que viene sufriendo. Es hoy que los pueblos de interior de la provincia conviven irregularidades en la prestación de servicios, con cortes constates de energía y roturas en los generadores por falta de mantenimiento básico. Además de resultar esta situación altamente preocupante para las fuentes de trabajo vinculadas a la actividad, traen aparejados problemas para la vida cotidiana de todos los chubutenses.

Las discusiones y disputas entre unos y otros, entre montescos y capuletos, no nos conducen realmente a nada. Es momento de poder mirar más allá de las distintas motivaciones e intereses que puedan existir, puesto estamos hablando de servicios públicos básicos, que cuando se interrumpen implica paralizar la vida de toda una comunidad, dejándolos aislados y muchas veces en situaciones límite.

No podemos hacernos los distraídos y mirar hacia otro lado. El pueblo está cansado, el pueblo del que somos parte está llegando a su límite de tolerancia. Los motivos son diversos por los que la prestación de los servicios básicos está en crisis: falta de combustible, rotura de generadores, no pago de salarios en tiempo y forma y las consecuentes retenciones de servicios motivadas por dichos incumplimiento.

En una provincia que atraviesa una crisis de magnitudes no podemos detenernos a pensar en bandos y nimiedades, cuando en realidad los grandes perjudicados somos nosotros mismos, los chubutenses, el pueblo.