Política

La soberbia sin límites del  entorno dasnevista

Más allá de que una secretaria privada de un Ministro Coordinador de Gabinete haya “obsequiado” a diputados opositores una serie de fotocopias que documentan los sobreprecios realizados por la Unidad Gobernador y una subsecretaría del Ministerio de la Familia por valores que sobrepasan los diez millones de pesos; lo que ocurrió en la semana que  pasó es producto de la soberbia que en infinidad de veces atrapa a los entornos de los gobernantes y en este caso al propio Gobernador del Chubut, Mario Das Neves.
Su principal hombre de confianza en la oficina de la Privada, Diego Correa al que muchos destacan por su accionar soberbio muy lejos de sus comienzos humildes en esto de la función pública; hace 17 años en la Aduana Nacional cuando Das Neves lo puso como un cadete más del organismo en Capital Federal.
Aparte de haber  acomodado en anteriores gestiones a sus familiares, este responsable irresponsablemente funcional a los  intereses monetarios de algunos pocos que disfrutan lo que le sacan al pueblo hoy ha caído en desgracia y quizás para sorpresa personal. Nunca debió haber imaginado que una simple mujer enojada le traería tantos problemas que provocara una crisis de Estado y obligaría a un gobernador internado en un hospital -recuperándose de su estado de salud- a realizar “profundos cambios”.
Como se puede deducir , la soberbia muchas veces no es buena compañera y menos cuando algunos personajes que llegaron en paracaídas a ser parte del entorno del gobernador; sin saber el esfuerzo que muchas personas hicieron en los años noventa para que Das Neves precisamente llegara al sillón de Fontana 50. Una lástima. Tanto remarla para que el bote se comience a agujerear  y esté el peligro de hundirse. Todo gracias a la simple soberbia tan naturalizada en el área Privada del primer mandatario provincial.